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Resetear una instalación de WordPress puede sonar a “botón rojo”, y en parte lo es. Pero no siempre significa cargarse todo sin remedio. A veces es justo lo que una web necesita para volver a funcionar bien: limpiar pruebas antiguas, eliminar configuraciones rotas, quitar restos de plugins o empezar un proyecto desde una base más ordenada.
Eso sí, conviene hacerlo con cabeza. Porque una cosa es dejar WordPress limpio y otra muy distinta es perder páginas, imágenes, usuarios, pedidos o posicionamiento por ir demasiado deprisa. En esta guía te contamos cómo hacerlo paso a paso, qué métodos existen y cuándo merece la pena empezar de cero.
Reiniciar WordPress significa devolver la instalación a un estado inicial, parcial o completamente. Puede afectar solo a la base de datos, al contenido, a los ajustes, a los plugins, a los temas o a todos los archivos del servidor.
Tiene sentido hacerlo cuando estás trabajando en una web de pruebas, cuando has heredado un sitio muy cargado de plugins, cuando hay errores imposibles de rastrear o cuando quieres rehacer el proyecto desde una instalación limpia. También puede ser útil tras una infección, aunque en ese caso no basta con “borrar y ya”: hay que revisar accesos, archivos sospechosos y vulnerabilidades.
Lo importante es entender esto: resetear no siempre es lo mismo que restaurar. Y tampoco es exactamente igual que reinstalar.
Antes de tocar nada, hacemos copia. Siempre. Aunque la web parezca pequeña. Aunque “solo tenga cuatro páginas”. Aunque pienses que no hay nada importante. La experiencia nos dice que el archivo que no guardas es justo el que luego necesitas.
Necesitarás acceso al panel de WordPress, al hosting, a FTP o administrador de archivos, y a la base de datos, normalmente mediante phpMyAdmin. WordPress recomienda guardar especialmente el archivo wp-config y la carpeta wp-content, donde están temas, plugins y subidas multimedia.
Como mínimo, guarda:
La carpeta wp-content/uploads, donde están imágenes, PDFs y otros archivos.
La carpeta del tema activo, sobre todo si tiene modificaciones.
La base de datos completa.
El archivo wp-config.
Una lista de plugins activos.
Usuarios administradores y correos asociados.
URLs importantes para SEO.
Para la base de datos, lo habitual es entrar en phpMyAdmin, seleccionar la base de datos de WordPress y usar la opción de exportación. Es un proceso estándar documentado por WordPress para generar una copia de las tablas antes de cualquier intervención delicada.
Los fallos más comunes son borrar la base de datos equivocada, eliminar wp-content sin copia, cambiar mal los datos de conexión en wp-config, dejar permisos incorrectos o mezclar archivos antiguos con una instalación nueva.
También vemos mucho el típico caso de “he borrado el plugin, pero el error sigue”. Claro, porque algunos plugins dejan tablas, opciones y cron jobs en la base de datos. WordPress es muy agradecido, pero también acumula polvo en rincones raros, por decirlo así.
No hay un único camino. La mejor opción depende del estado de la web, de si quieres conservar contenido y del nivel técnico que tengas.
Desde el escritorio puedes reinstalar el núcleo de WordPress, actualizar plugins, cambiar tema y limpiar contenido manualmente. Es el método menos agresivo, pero también el más limitado.
Sirve cuando la web funciona y solo quieres ordenar.
Los plugins de reset permiten borrar entradas, páginas, comentarios, ajustes, usuarios secundarios, tablas y configuraciones. WP Reset, por ejemplo, permite restablecer todo el sitio o partes concretas mediante opciones avanzadas, aunque hay que revisar bien cada acción antes de confirmarla.
Es cómodo, rápido y bastante práctico para webs de prueba.
Este método es más técnico. Puedes eliminar tablas, vaciar opciones o crear una base limpia. Funciona bien cuando sabes qué estás tocando, pero no lo recomendamos si no tienes experiencia.
Una tabla borrada sin copia es un disgusto. Y de los buenos.
Consiste en eliminar archivos antiguos, subir una instalación limpia de WordPress, crear una base de datos nueva y conectar todo desde cero. Es la opción más radical y también la más limpia.
Suele ser adecuada tras infecciones graves, webs abandonadas durante años o proyectos que ya no merece la pena reparar.
Si tu WordPress todavía carga y puedes entrar al panel, usar un plugin puede ser la vía más sencilla.
Busca un plugin actualizado, con buenas valoraciones y opciones claras. No instales el primero que veas solo porque promete “reset total en un clic”. Ese clic puede ser demasiado eficaz, ya nos entiendes.
WP Reset es una opción conocida porque permite restablecer configuraciones y limpiar partes concretas de la instalación, pero revisa siempre compatibilidad, fecha de actualización y alcance de cada función.
Antes de ejecutar nada, revisa si el plugin va a borrar:
Entradas y páginas.
Medios.
Temas.
Plugins.
Usuarios.
Tablas personalizadas.
Ajustes del tema.
Si quieres conservar imágenes o diseño, no actives opciones que eliminen uploads o temas. Parece obvio, pero en mitad del proceso uno se confía, hace clic donde no toca y adiós muy buenas.
Tras el reinicio, entra al panel, revisa la página de inicio, comprueba enlaces permanentes, instala solo los plugins necesarios y activa un tema limpio. También conviene borrar caché del navegador, del hosting y de cualquier plugin de caché.
La restauración manual es más lenta, pero ofrece control total.
Desde FTP o el administrador de archivos del hosting, descarga primero una copia completa. Después elimina los archivos antiguos, salvo que quieras rescatar wp-content/uploads o algún tema personalizado.
Sube la última versión de WordPress desde una fuente oficial y evita mezclar archivos viejos con nuevos, porque ahí nacen errores muy tontos pero difíciles de ver.
En el panel del hosting, crea una base de datos nueva con su usuario y contraseña. Después edita wp-config con:
Nombre de la base de datos.
Usuario.
Contraseña.
Servidor de base de datos.
Prefijo de tablas.
Si algo falla aquí, verás el clásico error de conexión con la base de datos.
Comprueba permisos de carpetas y archivos, crea un usuario administrador seguro, configura título del sitio, zona horaria, enlaces permanentes y visibilidad para buscadores. Y, por favor, no uses “admin” como usuario. Sí, todavía pasa.
Depende del método. Un reset de base de datos puede borrar páginas, entradas, comentarios, menús y ajustes, pero mantener archivos físicos. Una reinstalación completa puede eliminar también imágenes, temas y plugins si borras wp-content.
Por eso insistimos tanto: antes de restaurar, define qué quieres conservar. No es lo mismo limpiar una web de pruebas que rehacer una tienda online con pedidos, clientes y facturas.
Reiniciar es volver a un estado inicial. Restaurar una copia es regresar a un punto anterior guardado. Reinstalar WordPress es colocar de nuevo los archivos del CMS, con o sin contenido previo.
En resumen: si la web iba bien ayer, restaura copia. Si la web está llena de pruebas, reinicia. Si está comprometida, rota o muy deteriorada, plantéate reinstalar.
Conviene empezar desde cero cuando el sitio tiene demasiados plugins obsoletos, errores constantes, malware recurrente o una estructura que ya no responde al negocio.
En cambio, si la web tiene buen contenido, posicionamiento, enlaces entrantes y una arquitectura razonable, suele ser mejor reparar. Tirarlo todo abajo puede parecer rápido, pero luego reconstruir SEO, diseño y contenidos cuesta más de lo que parece.
Después de dejar WordPress limpio pueden aparecer fallos. Algunos son normales y tienen solución.
La pantalla blanca suele venir de PHP, plugins incompatibles o temas rotos. El error 500 puede estar en htaccess, permisos o memoria del servidor. El fallo de conexión casi siempre apunta a wp-config o a credenciales incorrectas.
Activa el modo debug solo si sabes interpretarlo. Y no lo dejes activo en producción.
Si las URLs devuelven 404, entra en Ajustes > Enlaces permanentes y guarda cambios. Esto regenera reglas internas.
Si faltan imágenes, revisa que la carpeta uploads exista, que los permisos sean correctos y que las URLs no apunten a un dominio antiguo.
Si has borrado usuarios, tendrás que crear uno nuevo desde la instalación, desde phpMyAdmin o mediante el panel del hosting si ofrece herramientas para WordPress.
Aquí una copai previa de la base de datos te salva media tarde. Sí, copai. Ya nos hemos entendido.
Resetear no sirve de mucho si vuelves a instalar lo mismo que rompió la web.
Actualiza WordPress, temas y plugins. Usa solo extensiones necesarias y elimina las que no estén activas. Tener plugins desactivados pero abandonados también puede ser un riesgo.
Cambia contraseñas de administrador, FTP, hosting y base de datos. Revisa usuarios desconocidos y elimina cuentas sospechosas.
También conviene comprobar si algún plugin ha sido retirado del repositorio o lleva mucho tiempo sin mantenimiento.
Instala un sistema de copias automáticas, protección de login, monitorización de uptime y alertas de cambios. En Webtec trabajamos precisamente con esa idea: mantener la web estable, segura y vigilada para que tú no tengas que estar pendiente de cada aviso raro.
Aquí hay que ir con mucho cuidado. Para Google, borrar contenido, cambiar URLs o devolver errores masivos puede afectar al rastreo, a la indexación y al tráfico orgánico.
Antes de borrar nada, exporta las URLs que reciben tráfico, las páginas con backlinks y las que posicionan por palabras clave relevantes. Si una página funciona, no la elimines sin motivo. Mejor actualizarla, rediseñarla o redirigirla.
Si cambias URLs, usa redirecciones permanentes 301 o 308 hacia la página equivalente. Google recomienda redirecciones permanentes del lado del servidor cuando una URL cambia de forma definitiva.
Si una página ya no existe y no tiene sustituta, puede devolver 404 correctamente. Lo que conviene evitar son “soft 404”, es decir, páginas vacías que responden como si todo estuviera bien. Google las considera problemáticas para el rastreo.
Después de restaurar la web, revisa cobertura, sitemaps, errores 404, páginas excluidas, canónicas y rendimiento. La herramienta de inspección de URLs permite ver cómo entiende Google una página concreta y si puede indexarse.
Antes de ejecutar el proceso, revisa:
Copia completa de archivos.
Exportación de base de datos.
Acceso al hosting confirmado.
Usuario administrador seguro.
Lista de plugins y tema actual.
URLs SEO importantes guardadas.
Plan de redirecciones.
Caché limpia.
Search Console revisada.
Copia posterior al proceso.
Si todo está marcado, adelante. Sin prisa, pero sin miedo.
Sí, pero solo si tienes una copia de seguridad válida. Sin backup, la recuperación dependerá del hosting, de copias automáticas o de restos en servidor. Y no siempre hay suerte.
Sí, si conservas el tema, sus ajustes y los archivos necesarios. Aun así, algunos constructores visuales guardan configuraciones en la base de datos, así que hay que revisar bien antes de borrar tablas.
Para pruebas y limpiezas controladas, WP Reset suele ser una opción popular. Pero “el mejor” depende de lo que necesites borrar y conservar. Nuestro consejo: elige una herramienta clara, actualizada y con opciones de selección granular.
Una web sencilla puede quedar lista en menos de una hora. Una tienda, una web con mucho contenido o una instalación infectada puede requerir varias horas o incluso más, sobre todo si hay que revisar SEO, seguridad y rendimiento.
Si tu web falla, está infectada, va lenta o quieres reiniciarla sin jugártela, podemos ayudarte a revisar el estado real del sitio, hacer copias, limpiar archivos, restaurar WordPress y protegerlo después.
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