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Cambiar de hosting no es algo que hagamos todos los días, pero cuando llega el momento, lo mejor es hacerlo sin sustos. Ya sea porque el servidor actual se queda corto, porque va más lento que el caballo del malo o simplemente porque has encontrado una opción mejor, migrar un WordPress a otro hosting puede parecer un lío... pero en realidad no lo es tanto.
Si sigues los pasos adecuados y sabes lo que estás haciendo (y para eso estamos nosotros aquí), no tiene por qué salir mal. Así que ponte cómodo, que vamos a guiarte paso a paso por todo el proceso.
Puede que ya tengas claro el motivo por el que quieres mudarte. O puede que no. En cualquier caso, vale la pena repasar algunas de las razones más habituales que nos llevan a buscar un nuevo alojamiento para nuestro sitio WordPress.
Lo primero que notas con un buen hosting es la velocidad de carga. Y no hablamos solo de que la web vaya rápida para tus visitas, sino de que tú mismo, como administrador, notes que el panel de control, el acceso FTP, la base de datos... todo responde al instante.
Además, un nuevo servidor puede darte:
Mayor capacidad de almacenamiento
Mejor rendimiento en horas punta
Soporte técnico más eficiente
Mayor seguridad frente a ataques
Opciones de escalado si tu web crece
Aquí van algunas situaciones típicas:
Tu hosting actual te deja tirado a menudo (caídas frecuentes, lentitud, mal soporte…).
Has contratado un plan más barato o más potente en otra empresa.
Necesitas cumplir requisitos técnicos específicos (PHP más moderno, por ejemplo).
Estás consolidando varios sitios en un único servidor.
Quieres un servicio más profesional.
Antes de lanzarte de cabeza, toca prepararse bien. No es cuestión de copiar y pegar archivos sin pensar, porque podrías perder datos o dejar la web fuera de juego durante horas. O días.
Antes de migrar nada, asegúrate de que tu nuevo hosting cumple con lo básico para que WordPress funcione bien:
Versión PHP recomendada (8.1 o superior, según WordPress.org).
Soporte para MySQL o MariaDB.
Acceso FTP/SFTP y base de datos.
Certificado SSL (vamos, que tengas HTTPS).
Si el proveedor no te lo deja claro, pregunta sin miedo. Es tu web, y tienes derecho a saber en qué manos va a estar.
Esto es fundamental: haz una copia de seguridad completa de todo tu sitio antes de moverlo. Archivos, base de datos, configuraciones… todo.
Puedes hacerla manualmente, desde el cPanel o el panel del hosting, o con algún plugin como UpdraftPlus o Duplicator. Pero hazla. Nunca se sabe.
Además del PHP, revisa que las versiones de base de datos (MySQL/MariaDB) sean compatibles, y que no estés usando funciones que solo funcionaban en tu antiguo hosting (algunos activan módulos extra que otros no).
Vale, ya tienes tu copia de seguridad, ya has verificado compatibilidades... ¿y ahora qué? Pues ahora toca elegir cómo hacer la migración. Hay varias formas, cada una con sus ventajas.
Si te va el método tradicional, estos son los pasos básicos:
Descarga todos los archivos de tu WordPress (vía FTP o desde el panel de archivos).
Exporta la base de datos desde phpMyAdmin.
En el nuevo hosting, sube los archivos.
Crea una nueva base de datos e importa el contenido.
Edita el archivo wp-config.php para que apunte a la nueva base de datos.
Si cambias de dominio, usa un script como Search Replace DB para actualizar las URLs.
Parece mucho, pero en realidad es sencillo si vas con calma.
La forma más sencilla para la mayoría de usuarios. Hay plugins que hacen el trabajo por ti. Los más conocidos son:
All-in-One WP Migration
Duplicator
UpdraftPlus
Migrate Guru
La mayoría funcionan así: instalas el plugin, haces una copia, la subes al nuevo hosting y restauras. Más fácil imposible.
Eso sí, algunos requieren tener WordPress ya instalado en el nuevo servidor antes de importar la copia.
Algunos proveedores ofrecen su propia herramienta de migración. Si estás con una empresa decente, puede ser una opción estupenda.
Por ejemplo, te piden los datos de tu antiguo servidor y ellos se encargan de todo. O te ofrecen un asistente guiado desde el panel.
Eso sí, no todos los hostings lo hacen bien. Si no te fías o ves que la cosa no funciona, mejor opta por hacerlo tú o con ayuda de profesionales.
Ya has movido los archivos y la base de datos. Genial. Pero la web sigue apuntando al servidor antiguo, ¿verdad? Toca cambiar los DNS.
Desde el panel donde tienes registrado tu dominio (GoDaddy, Namecheap, DonDominio, lo que sea), cambia los nameservers por los del nuevo hosting.
Ten en cuenta que los cambios de DNS pueden tardar hasta 24 horas en propagarse. Aunque suele ser más rápido, durante ese tiempo puedes ver la web antigua o tener comportamientos raros. Paciencia.
Una vez se haya propagado todo, toca revisar:
¿Carga bien la web?
¿Funcionan los formularios?
¿Los enlaces llevan a donde deben?
¿El panel de administración va fino?
También es buena idea limpiar la caché (del navegador, del servidor y de WordPress si usas plugins como W3 Total Cache o WP Rocket).
Hemos llegado hasta aquí y, si todo ha salido bien, ya tienes tu WordPress funcionando en su nuevo hogar. Pero aún hay algunas cosas que deberías tener en cuenta.
Respira. Si tienes la copia de seguridad hecha, no hay nada irreversible. Puedes volver atrás o repetir el proceso.
Revisa los logs de errores del servidor, consulta al soporte técnico, o si lo ves muy negro, busca ayuda especializada. Nosotros podemos ayudarte con nuestro servicio de mantenimiento web WordPress.
Una vez asentado todo:
Haz una auditoría SEO básica: revisa que no haya URLs rotas, redirecciones mal hechas, etc.
Aprovecha para optimizar la velocidad: revisa imágenes, activa la caché, configura CDN si puedes.
Refuerza la seguridad: contraseñas fuertes, plugins actualizados, firewall activo.
Recuerda que un nuevo hosting no es magia. Hay que cuidarlo también.
No, si haces bien la copia de seguridad y la importación, todo se mantiene: entradas, páginas, imágenes, usuarios...
No es obligatorio, pero recomendable si la web tiene mucho tráfico. Así evitas que alguien intente comprar o enviar algo mientras la migras.
Sí, pero es un proceso algo más delicado porque implica redirecciones 301 y ajustes SEO. Mejor hacerlo con cuidado (o con ayuda).
Entonces necesitas aún más cuidado. Haz la migración en un horario de poco tráfico y asegúrate de que no se pierdan pedidos.
Y hasta aquí esta guía. Si todo esto te parece un lío, o simplemente prefieres centrarte en tu negocio y dejar que otros se ocupen de los detalles técnicos, en Webtec podemos ayudarte con la migración, optimización, seguridad y mucho más. Échale un vistazo a nuestro servicio de mantenimiento web en WordPress y olvídate de preocupaciones técnicas.
¿Listo para mudarte con seguridad? Pues venga, al lío.

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